Una vez vamos a continuar narrando apuntes históricos de nuestra Localidad con el objetivo de que no se pierdan, refrescar la memoria de los más viejos y mostrar a los más jóvenes de qué forma ha evolucionado nuestro pueblo y cómo en este caso la reina de nuestras fiestas se debe al esfuerzo desinteresado de un puñado de vallesteros que en tiempos muy difíciles se unieron para reconstruir la Ermita y comenzar la Romería del Cristo de la Sierra.
Como sabe la mayor parte del pueblo, a comienzos de la Guerra Civil Española, ante la inseguridad que representaba la imagen del Cristo de la Sierra en su Ermita la cuidadora de ésta, Teresa Pérez Méndez, mas conocida por Teresa La Pavera, optó, una noche, por retirar la imagen, dejar la puerta abierta y llevarse el Cristo a su casa, donde lo escondió en un “ tercio de cojollos”. Después la Ermita fue saqueada y derruida. La mayor parte de la población pensó que la imagen había sido ultrajada y destruida, tal como había sucedido con otras de la Parroquia. Meses más tarde, cuando las aguas vuelven a su cauce, Teresa saca al Cristo de su escondite y lo entrega al cura párroco ante el regocijo de los vallesteros, que algunos habían llorado tan sensible pérdida. Muchos tildaron este hecho de milagroso cuando en realidad, en mi modesto parecer, fue el amor por El Cristo el que influyó en la valentía y astucia de esta modesta mujer y madre de familia numerosa. En la fotografía adjunta (¿1950?) se pueden observar las ruinas en las que unos jóvenes juegan sobre sus destruidos muros.

A comienzos de la década de los cincuenta (Creo que en 1.953), siendo cura párroco D. Angel Vilchez Moreno, y ante la insistencia y colaboración de un grupo de hombres desinteresados, entre los que cabe destacar a Cristóbal Castro Pozo, Antonio Pérez Fernández y Luis Mir Reina, se procede a recaudar fondos para la reconstrucción de la Ermita, cada uno colaboró de la forma que pudo, algunos con jornales, otros con burros acarreando piedras y otros, como el caso de “Muñoz El Yesero” que donó y transportó todo el yeso que la obra necesitó. El maestro albañil fue Salvador García Vergara conocido por “Rejú”, que vivía en La Cureña y que diariamente se desplazaba en una bicicleta. Las obras fueron lentas debido a la poca disponibilidad económica por lo que los albañiles alternaban esta obra con la construcción de las escuelas parroquiales en la Plaza del Sol. El segundo paso, una vez concluida la obra, consistió en trasladar la imagen desde la Iglesia a su Ermita. Se hizo con una gran publicidad, pero lo que no podían imaginar los organizadores fue la aceptación popular que tuvo aquella procesión. El itinerario previsto por la organización fue el siguiente: Salida de la Iglesia, Plaza de San Lorenzo, calle Real, calle Madre Petra, Piedra de la Cruz, Bujeo, calle del Viento y Subida a la Ermita. En este caso hemos tenido mas suerte y lo podemos ilustrar con unas fotografías:

En esta primera vemos la salida del Cristo de la Iglesia. Las personas que portaban el trono fueron las siguientes:

En esta otra foto podemos ver la plaza de San Lorenzo en el momento del paso de la procesión. Como siempre se ha dicho, más vale una imagen que mil palabras, creo que en este caso están sobrando todos los comentarios.

La presente foto corresponde a la fase final del recorrido, paso por la calle del Viento. Para que los más jóvenes puedan identificar el lugar, diremos que está realizada desde el camino de Subida a la Ermita: El espacio que se observa en primer lugar está ocupado hoy día por la casa de Juan Rosa “ El Nono”, frente la cafetería Marbe, y en el almendral de la izquierda nuevas viviendas, Colegio Nescania y al fondo urbanización la Estacada.
Pues bien, la excepcional aceptación popular que tuvo este evento originó el compromiso de un grupo de vallesteros a perpetuar esta fecha (3 de mayo, día de la Cruz) como fecha de las futuras Romerías:
La primera comisión de Romería estuvo compuesta por las siguientes personas:
- José González Ruiz
- José Mª Martín Zafra
- Cristóbal Castro Pozo
- Luís Mir Reina
- Francisco Díaz Garcia.
Los primeros pasos, como todo lo que empieza, fueron muy difíciles. La pésima situación económica de aquellos tiempos, cuando las bases de nuestra economía eran el trabajo de los obreros en los cortijos de la Vega Antequerana, la agricultura y ganadería de subsistencia de nuestros campos y la artesanía de la palma, en la que trabajaban mujeres y niños, los únicos recursos con los que contábamos para mal subsistir. A pesar de ello contábamos con un grupo de personas dispuestas a trabajar y un pueblo que, tratándose del “Señor de la Cruz de la Sierra”, estaba dispuesto a colaborar por encima de sus posibilidades. De aquí nació la Primera Romería el 3 de mayo de 1.955. En la foto siguiente se puede observar el camión en el que se transporta la imagen por la Calle Real. A la derecha Cristóbal Casto Pozo, en el centro José Mª Martín Zafra y a la izquierda José González Ruiz.

Es muy posible que los mas jóvenes desconozcan esta parte de la historia de nuestro pueblo. Hoy día la Junta Directiva está formada por chicos jóvenes que seguramente no habían nacido en estas fechas. Pero lo que no es menos cierto es que aun viven algunos de estos, llamémoslos “ Padres de la Romería” que se merecen un merecido homenaje y reconocimiento.
A partir de la fecha 3 de mayo de 1.954 la Ermita continuó siendo el lugar de peregrinaje de los vallesteros de dentro y fuera donde acudíamos al toque de la campana, que en los primeros meses la mujer encargada fue “La Chica de la Tobalina”, que además realizaba la limpieza de la Casa Parroquial. La verdad es que el pueblo no tenía nada en contra de esta mujer, pero le dolió mucho el olvido, que por parte del párroco, se hizo con Teresa Pérez, por lo que después de muchas presiones se le repuso en su puesto.
Bueno, para terminar animo al pueblo a colaborar en desenterrar nuestras raíces aportando todo el material de que dispongan; fotografías, anécdotas, personajes, etc. Es posible que sobre algo de lo que he dicho, pero lo que si estoy seguro es de que falta mucho y es una lástima que las futuras generaciones lo pierdan por desinterés y desidia. Los que me conocéis sabéis que no he pretendido nunca el protagonismo, pero os remito a otros como pueden ser: Juan Antº Olmo, Pepe Romero, Manolo Tinoco, Pedro Gordillo, Mari Charo Ramos Muñoz de Toro, etc. , que aunque vamos por caminos diferentes todos llevamos la misma dirección ”al Valle de Abdalajis”.
Carlos Lucas Martín
Marzo 25th, 2008 at 12:27 am
muy buena idea
la verdad que no sabia de esta istoria
es interesante
Marzo 25th, 2008 at 6:55 pm
para seguir recordando nuestra historia y nuestras costumbres,me gustaria que recordasemos tambien tantas palabras que se han ido perdiendo con el paso del tiempo,por ejemplo(recancha,raon)vamos a recordar
porque formaron parte de una epoca.
Abril 3rd, 2008 at 7:25 pm
Carlos, he leido tus escritos y todos me parecen estupendos, pero sobre todo éste, el origen de la romeria, por el cual me entero que la primera romeria que se hizo, mi hermano y yo íbamos a cumplir tres meses de vida, y siete años despues, un 3 de Mayo nació la última de mis hermanas, la que hacia el num. 9.
Me gusta que sigas escribiendo sobre las raices de todo lo que acontece en el Valle, para que no se olvide.
Abril 7th, 2008 at 11:24 pm
Gracias Carlos por aportarnos un poco de historia de nuestro pueblo, o del vuestro yo soy vallestero no por nacimineto sino por genes y convinción